Mensaje
del 2 de agosto de 2010, por medio de Mirjana,
Medjugorje, Bosnia Herzegovina
y Reflexión del P. Francisco Ángel Verar Hernandez.
«Queridos Hijos: Hoy los invito a que junto a mi, empiecen a construir en sus corazones el Reino de los Cielos y a olvidar lo personal, y guiados con el ejemplo de mi Hijo piensen en lo divino. ¿ Qué es lo que El quiere de ustedes? No permitan a Satanás que les habra los caminos de la felicidad terrena, los caminos en los que no está mi Hijo. Hijos mios, estos son falsos y duran poco. Mi Hijo es. Yo les ofrezco la felicidad eterna y la paz, la unidad con mi Hijo, con Dios, el Reino de Dios.¡Les doy las gracias!»
Medjugorje se ha convertido en estos dias, en un gran Cenáculo dirigido por
María. Hay más de 60,000 jóvenes provenientes de más de 69 paises, acompañados
por más de 400 sacerdotes. Está confirmado, además, que los videntes han sido
citados por la comisión de la Santa Sede para ser entrevistados en los próximos
días. La aparición a Mirjana hoy fue en la Cruz azul a las 8:40 de la mañana y
estaban presentes mas de 30,000 peregrinos. Se recuerda que el 2 de cada mes la
Virgen aparece a Mirjana con la intención especial de orar «por quienes no
experimentan el amor de Dios en sus corazones».
En el mensaje de este 2 de mes, la Virgen una vez más invita a sus hijos a
construir en el corazón el Reino de los cielos. La expresión, Reino de los
cielos, es evangélica utilizada frecuentemente por Jesú en el evangelio según
san Mateo. Con esta nueva llamada la Virgen está invitando a sus hijos a la
conversión, al cambio de vida. «Construir el Reino de los Cielos» en el corazón
es lo mismo que convertirse, que poner a Dios siempre en el primer lugar. El
Reino de los Cielos involucra todo un proyecto de vida donde Dios debe ocupar
siempre el primer lugar y para eso la Virgen hace una llamada concreta: olvidar
lo personal. Lo que no significa: dejar a un lado las responsabilidades de cada
dia, el fiel complimento del deber diario de estado. Significa más bien: que en
todos los proyectos personales Dios debe estar siempre en el primer lugar.
También, olvidar lo personal, hace alución a dejar a un lado el pecado y todas
aquellas cosas que alejen el corazón de Dios. En otras palabras: es dejar el
egoísmo que es la raíz de todo pecado y todo aquello que separa el corazón de la
voluntad de Dios.
En el mensaje también la Virgen dice: «guiados con el ejemplo de mi Hijo
piensen en lo divino». Es decir, queMaría no quiere que se acuda a Jesús, sólo
para que interceda por nuestras necesidades, sino que veamos en El un ejemplo de
vida. Esta llamada es muy importante, porque muchos no ven a Jesús como ejemplo
para sus vidas. Lamentablemente lo ven sólo como objeto de devoción. Recordemos
como el Señor nos dijo: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida». O sea que el
mismo Jesús se autodefinió como opción de vida para cada uno de sus seguidores.
Se recuerda que cuando Jesús predicó no penso en dos evangelios o en dos tipos
de cristianos: los consagrados y los laicos. Jesús predicó y propuso un mismo
ideal de vida para todos sus seguidores. Jesús es pués ejemplo de vida para
todos.
El mensaje de la Gospa de este 2 de mes, también es un serio examen de
conciencia sobre el discipulado de todos los bautizados. María quiere que cada
cristiano reproduzca hoy en el mundo la imagen de su Hijo, y todos sabemos que
sin la conversión eso es imposible. Por esos nos dice: «Los invito a que junto
a mi empiecen a construir en sus corazones el Reino de los Cielos y a olvidar lo
personal».
Luego, en el mensaje de este mes la Virgen nos hace una interrogante:«¿Qué es lo
que Jesús quiere de ustedes? » Y todos sabemos que es siempre la conversión, el
cambio de vida. Dejar a un lado todo aquello que en la práctica ofende a Dios e
impide crecer en santidad.
La segunda parte del mensaje es importante también: La Madre de Dios advierte
una vez más a sus hijos de los peligros de satanás. Dice:«No permitan a Satanás
que les habra los caminos de la felicidad terrena, los caminos en los que no
está mi Hijo. Hijos mios, estos son falsos y duran poco». El demonio, lo sabemos
por el evangelio, es un mentiroso: promete a todos la felicidad por caminos
equivocados, por los caminos del mal, del pecado, de la falsedad. Cualquiera
puede ser víctima suya. El evangelio nos recuerda que ni siquiera el mismo Jesús
estuvo excento de sus tentaciones. La Biblia enseña que «como Leon rugiente
busca a quien devorar.»
El demonio es un ser pervertido y pervertidor. De muchas maneras intenta desviar
del camino correcto a los hijos de Dios. El mensaje nos hace ver que la oración
no es suficiente para combatir a satanás. También se requiere del
discernimiento. Según este mensaje, él propone a muchos la felicidad terrena
por caminos equivocados en los que no está Jesús. En otras palabras, la Virgen
es clara al decir que en los caminos donde no esta Jesús no está la verdadera
felicidad. Pensemos en cuantas personas por medio del apego al dinero, al
alcohol, a las drogas, al sexo, al adulterio, al odio... se extravían de la
verdad, del camino que conduce a la salvación. Por eso menciona María que su
Hijo es el que es. Fuera de Jesús no puede haber verdadera vida, verdadera
alegría, verdadera paz.
En la última parte del mensaje la Virgen dice:«Yo les ofrezco la felicidad
eterna y la paz, la unidad con mi Hijo, con Dios, el Reino de los Dios.¡Les doy
las gracias!» María se auto presenta como portadora de la verdad frente a tantas
falacias del mundo contemporaneo. María al decirnos que ofrece la felicidad
eterna nos está diciendo que no trae un mensaje distinto al que ya nos trajo
Jesús. Ella sólo lo recuerda. Si se acoge a la Virgen, expresión máxima del
genio femenino, sabrá guiar a cada Hijo hacia la única verdad.
Acoger a María es contar con instrumento eficaz para la conversión y adquirir la
felididad permanente que todo hombre intenta conseguir.
María es la portadora de Cristo por excelencia. Quien encuentra a María también
se encuentra con Jesús, con Dios, con Su Reino. No hay que temer colocarse en
sus manos, bajo su protección y auxilio. La Virgen sólo quiere ayudar a su hijos
a que encuentree a Jesús como se debe. Por eso Dios pemite que aún continuen
estas apariciones. Recordemos que es Dios Padre quien la envía para ayudarnos a
construir Su Reino en la tierra; como decimos en el Padre Nuestro.
Medjugorje es una invitación a la paz del mundo y a la conversión de los
corazones por medio de María. Luego, como cristianos debemos reconocer y
agradecer los signos extraordinarios que Dios nos da en estos tiempos, los
signos que emergen de su amor.
Al final del mensaje la Virgen se despide agradeciendo a sus hijos el haber
respondido a su llamada. Recordenos que el proximo 5 de agosto celebramos, como
acción de gracias el nacimiento de la Virgen. Acojamos con alegría su presencia
entre nosotros por más de 29 años.
¡Sea alabado
Jesucristo!