Un Rosario para los Enfermos

Todo comenzó con un precioso bebe llamado Luke.

Nació Saludable y lleno de vida y es hijo de nuestros hermanos feligreses Brian y Lisa Strugil. Diez meses después enfermo y le descubrieron un tumor grande en el cerebro.
En respuesta a esto y concientes del poder de la oración, un grupo de feligreses de St. Louis, comenzó a reunirse cada noche para orar por la recuperación de Luke.

“Comenzando con el 1ro de mayo, el mes del Rosario, oramos todos los días por Luke que estaba en la unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Niños,” nos dice John lobo, coordinador del Rosario. “Hay que ver a este niño ahora! ¡Esta completamente sanado! Sabemos que nuestras oraciones fueron escuchadas.”

Al escuchar el apoyo que Luke recibió con las oraciones, la mama de un niño que residía en el hospital, en la habitación próxima a Luke, asistió a un rosario para pedir que oráramos por su hijo también. El grupo adopto al pequeño Pierce, y continuo orando por el y su familia por los próximos nueve meses que estuvo en el hospital.

De todos lados de la comunidad comenzaron a llegar peticiones de oraciones. El aumento es considerable, obviamente ya que familiares y amigos de los enfermos y de los que sufren encuentran gran consuelo en este poderoso grupo de oración. Al mismo tiempo, aquellos que dedican su tiempo a meditar los misterios del Rosario estaban impresionados con los resultados.

John y toda su familia participa en el Rosario por los Enfermos aun durante los meses del verano. Aunque es un compromiso intenso, el ha descubierto que el mismo ha dado profunda paz a su vida familiar. Aun ahora, que el curso escolar esta en todo su apogeo, John y su esposa continúan participando.

“No fue fácil ir todas las noches, pero definitivamente valió la pena el compromiso y el tiempo,” dice John. “Había tanta paz en mi familia. Y hemos llegado a comprender la magnitud del poder de la oración.”

Aunque no es un ministerio oficial de la parroquia, aquellos que actualmente recitan el Rosario por los enfermos estarán encantados si más feligreses se unieran al grupo. Es una magnifica oportunidad para toda la familia marcar una gran diferencia en la vida de otros y a la vez crecer en su fe.

 
 
Imprimir esta pagina