Ave María...

rosario

"El cielo se regocija y la tierra
se asombra, cuando digo: Ave
María. Satanás huye, el infierno
tiembla, cuando digo: Ave María.
El mundo se vuelve despreciable,
la carne repugnante, cuando digo:
Ave María. Desaparece la tristeza
y vuelve la alegría, cuando
digo: Salve María. Se disipa la tibieza
y el corazón se inflama de
amor, cuando digo: Salve María.
Aumenta la devoción, nace la
compunción, se acrecienta la esperanza,
se intensifica el consuelo,
cuando digo: Salve María. El
ánimo se renueva y se refuerza
el empeño en el bien, cuando digo:
Ave María".

(De la Imitación de María, §6)

 
 
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