El Ave María — El Valor del Rosario
Un día, durante un exorcismo, un colega mío escuchó al diablo decir: “Cada Avemaría es como un golpe en mi cabeza. Si los cristianos supieran cuán poderoso es el Rosario, sería mi fin.” El secreto que hace esta oración tan efectiva es que el Rosario es tanto oración como meditación. Va dirigido al Padre, a la Santísima Virgen y a la Santísima Trinidad y es una meditación centrada en Cristo.
Y añado a lo anterior: Por favor, enuncien clara y distintivamente cada palabra del Rosario. No ‘pisen los talones’ de las palabras de nadie con sus propias palabras. [Es decir] no hablen por encima del guía, si ustedes son los que lo siguen o de quienes responden, si guían el Rosario. Recuerden que los demás también están conversando con María, nuestra Madre, y no es correcto hablar cuando alguien más lo está haciendo.
Tratándose de un Rosario público, son sólo dos los que hablan: el guía y el pueblo que responde. Cada quien habla con su Madre y escucha atentamente su respuesta en el corazón, mientras meditan la escena al considerar el misterio que es enunciado, interpretándolo y traduciéndolo en sus vidas. Difundan esta poderosa oración de exorcismo. El Rosario contiene el Padrenuestro, la Oración Perfecta, rezada cinco veces en cada serie de Misterios, apoyada con la poderosa oración de Nuestra Madre, quien ruega por nosotros mientras rezamos 53 Avemarías.
El Padre Eterno describió a un grupo de nosotros a través de una vidente amiga mía; “Cuando rezan: ‘Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora....’, la Virgen Santísima acude de inmediato a su lado para orar con ustedes. Y no viene sola, trae consigo a los ángeles. Y no sólo uno o dos porque es Reina de los Ángeles; así que coros de ángeles la acompañan. Y Ella y Jesús se unen en un solo Corazón que es inseparable, por tanto también trae a Jesús. Y puesto que Jesús tampoco puede separarse de la Trinidad, trae Consigo al Padre y al Espíritu Santo.
“Y donde está la Santísima Trinidad está toda la Creación y ustedes son rodeados de una luz y belleza tales, imposibles de imaginar en esta vida. Su Madre viene como Nuestra Señora de la Gracia con sus manos extendidas. Sus manos emiten rayos de luz que traspasan el cuerpo de sus hijos, sanándolos y llenándolos de gracias. “Esta es su herencia, la cual brotó del Corazón de Jesús en la Cruz, cuando el centurión traspasó Su Corazón con la lanza, dentro del único vaso puro, dispuesto a recibir esas gracias en ese momento, Su Madre.
“Ahora bien, cuando rezan el Rosario o incluso una sola Avemaría, ustedes reciben su porción de estas gracias.” También dijo entonces: “Todo el que reza el Rosario no puede ser tocado por Satanás.” ¿Es de sorprenderse entonces que quien reza el Rosario con el corazón sea tan bendecido y protegido en sus oraciones por otros? ¡Aprendan, pues, a rezar el Rosario!