¿Tiene una base bíblica?
![]() (Sal 34,7) |
El Rosario no aparece en la Biblia, porque esta forma de oración se originó hasta la Edad Media. Sin embargo, los elementos fundamentales del Rosario son bíblicos y/o pertenecen a la tradición cristiana. Juzguemos por nosotros mismos: El “Credo” o la profesión de fe al comienzo del Rosario es sino la más antigua profesión bautismal aun usada por todas las denominaciones cristianas. El “Padrenuestro”, que también es parte del Rosario, es literalmente bíblico. De los 20 misterios actuales sólo dos no son directamente bíblicos: la Asunción de María y su Coronación como Reina de Cielos y Tierra. Aunque no están explícitamente en la Biblia si los encontramos de manera implícita, por ejemplo: La Asunción se relaciona con Génesis 3.15; la Coronación se puede asimilar a Apocalipsis 12,1. La primera parte del “Ave María” corresponde al saludo del Ángel Gabriel en la Anunciación y al de Isabel en la Visitación (Lc 1,28 y 2,42). En cuanto a segunda mitad del Ave María: –“Dios te salve María”: corresponde otra vez al pasaje bíblico de la Anunciacion (Lc 1,28: “llena de Gracia”). –El término “Madre de Dios” o Theotokos (en Griego) está implícito en ese mismo pasaje de Lucas; además, este título como tal fue aprobado en el Concilio Ecuménico de Éfeso (431). –“Ruega por nosotros”: aunque no es mencionado literalmente en la Biblia, la intercesión de María se identifica con el pasaje de las Bodas de Caná, donde María intercede ante su Hijo en favor de los recién casados en apuros (cf. Jn 2.3-6). La oración más antigua sobre la intercesión de María –“Sub Tuum”– es del siglo cuarto. Fue común a todas las tradiciones cristianas por más de mil años, hasta la Reforma. Es importante recordar y tener siempre presente que María intercede por nosotros solamente “en” y “a través” de Jesús Cristo. –“Ahora y en la hora de nuestra muerte”: estas palabras fueron agregadas en el siglo 19. Aunque no están en la Biblia, se relacionan con la escena de María al pie de la cruz como Refugio de la esperanza. Finalmente, el “Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo” hace una referencia directa a la Santísima Trinidad. No se menciona como tal en la Biblia pero nadie preguntaría el origen bíblico del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y de la alabanza debida a cada uno de ellos. |