Eso dijeron del Rosario...

rosario

“Entonces Jesús me mostró un rosario, en el que en vez de las cuentas había flores y en cada flor vi brillar una gota de la Sangre de Jesús. “Cuando decimos el Rosario, las gotas de la Sangre de Jesús caen sobre la persona por quien lo ofrecemos. Las almas del Purgatorio están implorando continuamente la Sangre salvadora de Jesús.

“Jesús nos pide el rezo del Rosario. Vi que cuando se reza cada cuenta, una gota de la sangre de Jesús cae sobre la persona por quien se dice, o sobre aquellas almas que Jesús quisiera salvar. Esto fue pedido especialmente por las almas del Purgatorio.”

–N.S. Jesucristo a Sor Natalia Magdolna

"… Mire, Padre, la Santísima Virgen, en estos últimos tiempos en que estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia: el rezo del Santo Rosario, de tal manera que ahora no hay problema por más difícil que sea: sea temporal y, sobre todo, espiritual; sea que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros o a la vida de nuestras familias del mundo o comunidades religiosas, o a la vida de los pueblos y naciones; no hay problema, repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario".

"Con el Santo Rosario nos salvaremos, nos santificaremos, consolaremos a Nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. Por eso, el demonio hará todo lo posible para distraernos de esta devoción; nos pondrá multitud de pretextos: cansancio, ocupaciones, etc., para que no recemos el Santo Rosario".

–Sor Lucía Dos Santos

"Hoy juntos confirmamos que el Santo Rosario no es una práctica relegada al pasado, como oración de otros tiempos en la que pensar con nostalgia. El Rosario está en cambio experimentando casi una nueva primavera. Este es sin duda uno de los signos más elocuentes del amor que las jóvenes generaciones nutren por Jesús y por su Madre María... Les confío las intenciones más urgentes de mi ministerio, las necesidades de la Iglesia, los grandes problemas de la humanidad: la paz en el mundo, la unidad de los cristianos, el diálogo entre todas las culturas”.

—Papa Benedicto XVI al presidir el Santo Rosario en la Basílica
de Santa María la Mayor. 5.08.2008

 
 
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