Austria: El Milagro de la retirada Rusa

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A fines de la Segunda Guerra Mundial, los aliados hicieron algo espantoso: entregaron la Austria católica a los rusos. Los austríacos toleraron esta dominación soviética durante tres años, pero ya era de-masiado. Querían que los soviéticos salieran de su país. ¿Pero qué podía hacer Austria: siete millones de personas contra 220 millones?

Entonces un sacerdote, Pater Petrus, recordó a Don Juan de Austria. Siendo superado por tres a uno en número, Don Juan condujo los barcos del Papa, de Venecia y de España contra los turcos en Lepanto y, a través del poder del Rosario, milagrosamente los derrotaron. Así, Pater Petrus pidió una Cruzada del Rosario contra los soviéticos. Pidió un diezmo: que diez por ciento de los austríacos, esto es 700,000, prometieran rezar diariamente el Rosario para que los rusos abandonaran su país. 700,000 hicieron el voto.

Durante siete años los austríacos rezaron el Rosario. Entonces, el 13 de Mayo de 1955, aniversario de la primera aparición en Fátima, los rusos salieron de Austria.

Incluso hasta el día de hoy los estrategas militares y los historiadores se muestran sorprendidos. ¿Por qué se retiraron los comunistas, si Austria es un país estratégicamente ubicado, una puerta hacia el Oeste, rico en depósitos minerales y reservas de petróleo? Para ellos fue un enigma.

Al Williams, el custodio anterior de la Estatua Peregrina de Fátima en Es-tados Unidos, me oyó una vez contar esta historia. Y me dijo: “Sabe, Padre, yo soy austríaco. Bueno, hace tres meses murió Theresa Neumann. Yo la visité el 18 de Junio de 1962. Una de las preguntas que le hice fue: “¿Por qué abandonaron los rusos Austria?” Ella me respondió: “En verdad, en verdad, fueron los Rosarios del pueblo austríaco.”

En otras palabras, el Rosario de Nuestra Señora hizo lo que los comba-tientes por la libertad de Hungría no lograron con el derramamiento de sangre de 25,000 personas. Juan Cortés, brillante escritor y diplomático del siglo XIX, escribió: “Aquellos que oran hacen más por el mundo que los que pelean. Si el mundo va de mal en peor, es porque hay más bata-llas que oraciones.”

 
 
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