La Batalla de Lepanto y el Santo Rosario (1571)

“Este es mi testamento y mi herencia: ‘Amad y
haced amar a la Virgen; rezado y haced rezar el Rosario’.”
–San Pío de Pietrelcina

rosario

La más grande de todas las victorias del Rosario fue la batalla de Lepanto. Los musulmanes, en la cima de su poder naval en el Mediterráneo, amenazaron con invadir la Europa cristiana. En este punto, el Papa Pío V conformó una liga contra ellos. La flota cristiana, integrada por Venecia, Génova y España era comandada por Don Juan de Austria.

El 17 de Septiembre de 1571, el Papa Pío mandó el rezo del Rosario en toda la Cristiandad para obtener el éxito de la armada cristiana. Ordenó a todas las Iglesias la Devoción de las 40 Horas, con procesiones públicas y el rezo del Rosario. El 7 de Octubre, él mismo pasó la noche entera en oración. Antes de iniciar el ataque en Lepanto, los soldados cristianos rezaron devotamente el Rosario, mientras el Delegado Papal les impartió la Bendición Apostólica. Durante tres horas los setenta y cinco mil hombres, todos los cuales habían recibido la Sagrada Comunión esa mañana, continuaron rezando el Rosario. Después, en cada uno de los barcos, un capellán concedió la absolución general por última vez.

Comenzó el ataque. El viento, que había estado en contra para los cristianos, de pronto cambió. La batalla duró hasta casi pasada la tarde, cuando los turcos abrieron el camino. La victoria fue un duro golpe para el poder naval del enemigo, un golpe del que nunca se recuperaron los musulmanes y puso fin a su amenaza en el Mar Mediterráneo.

Don Juan, siendo el rimero, adjudicó el triunfo de su flota a la poderosa intercesión de la Reina del Rosario. El Senado de Venecia escribió a los demás estados que habían tomado parte en la Cruzada: " No fueron los generales, ni los batallones, ni las armas lo que nos trajo la victoria. Fue Nuestra Señora del Santísimo Rosario."

A fin de perpetuar la memoria de esta manifestación pública del poder de la Santísima Virgen María, el Papa Pío V estableció la Fiesta de Nuestra Señora de las Victorias, a celebrarse anualmente el día 7 de Octubre. El nombre de la fiesta se cambió más tarde a Nuestra Señora del Santísimo Rosario.

 
 
Imprimir esta pagina