Algo diferente:....
En esta casa se rezaba el Rosario cada día

Durante la Segunda Guerra Mundial, una bomba atómica fue detonada sobre dos ciudades japonesas: Hiroshima y Nagasaki.

Una cosa extraordinaria sucedio en Hiroshima.

Una pequeña comunidad de Padres Jesuitas vivía en una casa cerca de la Iglesia Parroquial, situada solamente a ocho cuadras del centro del estallido de la bomba.

A pesar de que Hiroshima fué destruída por la bomba atómica, todos los ocho miembros de la pequeña comunidad Jesuita escaparon ilesos, mientras cada persona que estaba dentro de un radio de apenas uno y medio kilometro del centro de la explosión falleció. La casa cerca de la Iglesia donde vivían los Jesuitas todavía estaba en pie, mientras que la Iglesia cercana estaba completamente destruída.

Padre Hubert Schiffer fué uno de ellos. Tenía 30 años cunado explotó la bomba atómica en Hiroshima y vivió otros 33 años de buena salud. El narró sus experiencias en Hiroshima durante el Congreso Eucarístico que se llevó a cabo en Finladelfia (EU) en 1976. En ese entonces, los ocho miembros de la comunidad Jesuita estaban todavía vivos.

Padre Schiffer fue examinado e interrogado por más de 200 científicos que fueron incapaces de explicar como él y sus compañeros habían sobrevivido en medio de miles de muertos. El lo atribuyó a la protección de la Madonna. Declaró: "Yo estaba en medio de la explosión atómica... y estoy aqui todavía vivo y a salvo. No fuí derribado por su destrucción."

Además, Padre Shiffer mantuvo que durante varios años, cientos de expertos e investigadores continuaron a estudiar e investigar las razones científicas del porqué la casa cerca de la Iglesia no fue afectada. El explicó que en esa casa hubo una sola cosa diferente: "En esa casa el Santo Rosario era rezado por todos juntos cada día".

 
 
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