Católico, defiende tu Fe!
Santo Dios: Estás presente en la Eucaristía!

El Centro y culmen de la vida cristiana es la bendita presencia de Jesucristo en la santa Eucaristía. Meditemos sobre ello para renovar nuestra fe y formarnos para que cada Misa se convierta en un momento de adoración plena. Un encuentro con Cristo vivo que nos sana, salva y santifica para producir frutos(Jn 15,1-5) espirituales que agraden a Dios.(Rom 12,1). Esa debe ser una de nuestras metas. Para lograr esto te comparto algunos consejos bíblicos y te recomiendo tener la Biblia en tu mano para que los leas:

1.- Los Conversos y su amor a Cristo en la Eucaristía

Una de las cosas mas sorprendentes que pasa en la Iglesia es el ver a hermanos evangélicos, testigos de Jehová y otros personas famosas en su conversión a la Iglesia Católica. La gran mayoría de ellos, son amantes profundos de la Eucaristía. A nivel mundial esta Scott Hann, Antonio Carrera, Manuel Capetillo… y mas cerca de nosotros a Juan Carlos Colon y recientemente a los hermanos de ‘Son by Four’. Su amor y devoción a Cristo Eucaristía es visible. Quiso el Señor Jesucristo en su gran misericordia revelarles cómo él esta vivo y realmente presente de una manera espacialísima en cada Misa.

Eso debe de hacernos reflexionar a quienes durante años hemos ido a Misa pero no la hemos disfrutado como quien cena en compañía de su amigo y Señor. Lo que sucede en ellos, y debe de suceder en todo cristiano, es que como conversos que son, vienen de un camino espiritual de fe donde buscan al Señor con todo su corazón y buscan hacer su voluntad por encima de todo. Por ello, su apertura a lo espiritual es mas sensible, y pueden recibir así el regalo de ver mas clara la presencia del Señor en cada Misa.(Jn 6,65-68)

2.- “Dichoso Simón porque esto no te lo revelo carne y sangre sino mi Padre que esta en los cielos”

Eso fue lo que el Señor le dijo a Pedro cuando este le reconoció como el Mesías( Mt 16,17) El primer paso es de Dios. Eso es lo que nos urge hacer en nuestra vida espiritual. El Dios que se lo reveló a Pedro se lo revela también a los conversos y a todos aquellos que se humillan ante su presencia. Millones de católicos dicen “A Misa… otra vez” “Me aburro en Misa” “De que me sirve”… esto y mas lo afirman por la sencilla razón de que el hombre carnal no puede ver las cosas espirituales. (Rom 8,5) No basta tener los sacramentos, ni estudios teológicos si no se une eso a una vida espiritual. El Rostro y la mano de Dios lo veremos en cada Misa si nos convertimos en hombres y mujeres espirituales. Si deseas vivir la abundancia del Dios de la gloria saliendo a tu encuentro en cada Misa y no lo has logrado, pídele al Señor que te lo revele y él lo hará pues fiel a sus promesas Él lo es.(Stgo. 1,5-7) Dobla tus rodillas, Clama a él y dile: “Señor yo no puedo, hazlo tú por mi, abre mi mente y corazón en tu gran misericordia. Quiero ver tu rostro santo y que tu Espíritu le revele a mi espíritu que ¡Tú estas aquí Santo Dios en cada Eucaristía!”. Pideselo al Señor.

3.- “Señor, que se abran nuestros ojos” Mt 20,29-33

Ese fue el grito de los dos ciegos que salieron al encuentro de Jesús. La multitud estuvo cerca de Jesús, así como hay muchos el domingo en Misa, pero la multitud no se llevó nada. La diferencia es que los ciegos quisieron ver y Jesucristo les abrió los ojos. Hermana y hermano para ser como los dos ciego y no ser de la multitud hay que clamar constantemente a Dios: ¡Señor, que vea!” Abramos los ojos de la fe, pues si no lo hacemos en vez de encontrarnos con un Cristo Vivo en cada Misa nuestros ojos solamente verán a un hombre pecador, un rito sin sentido, un coro que no me anima y a gente que no conozco. Dios quiere abrir tus ojos y los míos pero hay que pedírselo. Las cosas de la fe solamente se ven con los ojos de la fe.

Hace muchos siglos los Padres de la Iglesia en occidente empezaron a usar la palabra sacramento para el Bautismo, Eucaristía…Sin embargo los Padres de la Iglesia en oriente prefirieron usar para lo mismo la palabra “misterios”. En el catecismo de la Iglesia vienen las dos expresiones. Tal vez es tiempo de recordar que cada sacramento, en especial la Eucaristía, es un misterio de Dios el cual solamente lo disfrutaremos al máximo cuando nuestros ojos espirituales vean lo que la los ojos físicos no alcanzan a ver. Ora sin cesar y una y otra vez. Cierra tus ojos y dile: ¡Señor, que vea! En la Misa, en el sacerdote, en la gente, en el coro, en el templo…¡Señor, que vea! Y verás que no son gente sino hermanos los que están allí; No es un hombre pecador, sino un sacerdote de Jesucristo quien celebra; No un coro sino una alabanza a Nuestro Dios. ¡Señor, que vea! No una hostia, sino un alimento espiritual, un Cristo Vivo. No una persona mas en mi, sino uno cuyo nombre esta escrito en el libro de la vida. ¡Señor, que vea! No un rito sin sentido, sino el cielo abierto, ya no hay paredes y no se si la Iglesia subió o el cielo bajo, pero es Cristo mismo quien sale a recibirme y me invita a cenar con él ¡Señor, que vea! ¡Señor, que vea!

4.- Humíllate y él te exaltará. Alto muy alto

Tal vez pensarás ¿Es eso posible??? Eso y mucho mas. Pero hay una condición indispensable y por eso iniciamos la Eucaristía con el “Yo confieso ante Dios todopoderoso…” Solamente quien se humilla y reconoce sus pecados y sobre todo que es un eterno pecador, es quien puede experimentar la presencia de Jesucristo tan cerca de él. Jesús no vino por los sanos sino por los enfermos (Lc 5,31)y no es casualidad que quien menos desee ir a Misa es quien mas bueno se sienta ser. “El que se humille será exaltado” dice el Señor Mt 23,12 Es tiempo de tomar decisiones en serio y hoy depende de ti si te unes al grupo de los dos ciegos. No hay dinero, ni conocimiento, ni bondad, ni juventud, ni nada que supla el humillarse ante Jesús. Haz la prueba y verás que bueno es el Señor.

5. – “No podéis beber de la copa del Señor y de la copa de los demonios”. 1 Cor 10,21

Ese es el último consejo que te comparto. San Pablo hablando de la Eucaristía es directo y nos recuerda que en cada Misa nos unimos al Señor y renovamos nuestra Alianza con él. Por eso no podemos vivir pecando, siendo amigos del mundo y al mismo tiempo queriendo ser amigos de Dios. Cada vez que vayamos caminando a comulgar hay que tomar partido y renovar la Alianza entre tú y el Señor.(Lc 22,20) No se puede ir por el camino de perdición y querer ver las cosas espirituales del Señor Hay que tomar decisión por Dios o por Satanás, por el camino ancho o por el angosto(Mt 7,13); por Dios o por el mundo. No olvides que para ser un verdadero cristiano necesitamos tener el coraje suficiente para vivir conforme a la voluntad de Dios. Si caemos y rompemos esta Alianza vayamos a reconciliarnos(Jn 20,22-23; 1 Cor 11, 28-29) en el sacramento de la confesión y regresemos al combate espiritual.

Te queremos en Cristo Jesús

Haz la prueba, sigue estos consejos y verás en cada Misa “que bello es el Señor”.(Sal 34,9) De no hacerlo seguiremos diciendo como el Pueblo de Israel que al recibir el alimento del cielo. Dijeron: “Maná” Qué es esto y nunca lo supieron. Si somos espirituales diremos con Jesús “Este es mi Cuerpo, esta es mi sangre: Jn 6,54 “Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Bendito seas Señor.” Jesucristo en el Evangelio.( Lc 10,21)

“Y si Dios empezó tan buen a obra en ustedes, estoy seguro de que lo continuará…” Fil 1,6
Vive la Eucaristía. Con el testimonio de un Dios Vivo en nuestras vidas, también se defiende la Fe.

Gracias y por favor, no dejes de enviarnos tu valioso donativo económico, entre más apoyo tengamos, podremos extender más rápido la defensa de la fe por todo el mundo. Dios te siga bendiciendo.

Cortesía de www.defiendetufe.com y www.defiendetufe.org

 
 
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